Cómo regar y abonar la vid de manera correcta

Saber cómo regar y abonar la vid es fundamental para asegurarnos de que la plantación cuenta con los niveles adecuados de nutrientes. Esto es de vital importancia si quieres que tu vid crezca de una forma óptima y que la producción de uvas sea de máxima calidad. Regar y abonar son unas de las partes más importantes para tratar la vid y no se pueden menospreciar.

¿Se puede recuperar una vid dañada?

Cómo regar la vid

✔️ La vid no tiene las necesidades de agua de otros cultivos. Sus necesidades suelen rondar los 300 mm a lo largo de todo el ciclo del cultivo.

✔️ El agua puede provenir tanto de la lluvia como del riego artificial, si el año ha sido particularmente seco.

✔️ El momento en el que más has de regar la vid va desde que la uva brota hasta el envero, es decir, hasta que la uva empieza a perder la pigmentación verde. A partir de ahí, ya no es necesario que la riegues tanto.

Abono de la vid

Hemos de comentar que el abonado de la vid no es una tarea sencilla, sino compleja. La razón es que muchos factores entran en juego.

✔️ Has de tener en cuenta la plantación, las técnicas empleadas en el cultivo de la vid, los nutrientes del terreno en el que estás operando, si el terreno es perenne o de secano, etc.

¿Cuándo y cómo es el mejor momento para abonar la vid?

La respuesta es clara: debes abonar la vid cuando ya esté en condiciones óptimas y sea capaz de absorber todos los nutrientes que el abonado le va a aportar. Debes tener en cuenta siempre el tipo de abono que vas a utilizar y que se adecue a las necesidades del terreno. De lo contrario, perderás el tiempo y dañarás la plantación.

¡Contacta con Viveros Lagunilla si te quedan dudas sobre cómo regar y abonar la vid!

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